La importancia del desarrollo de juicios de credibilidad sobre los recursos digitales

Juicios de credibilidad sobre los recursos digitales

En México somos consumidores de información. De acuerdo al 11º estudio sobre los hábitos de los usuarios de Internet en México 2015 publicado por la AMIPICI menciona que de un total de 6 horas y 11 minutos, tiempo promedio que los internautas (mayores de 13 años para efectos del estudio y de la muestra) pasan conectados: El 14% de ellos se la pasan creando contenido o manteniendo un blog. El 85% de los internautas pasan más tiempo en Redes Sociales y otro 78%  cita que lo pasa consumiendo o buscando información.

Un tema en particular que le concierne a la enseñanza respecto al consumo de información es el  desarrollo de capacidades sobre los juicios que realizamos sobre de la credibilidad de la información que encontramos en Internet.

Burbules y Castells  en su libro Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías, publicado a inicios de este siglo, fundamentan que sin contar con información externa al sitio o recurso digital en cuestión, sería imposible emitir un juicio acerca de su valor con cierto grado de certeza, y a su vez proponen que las medidas internas de credibilidad, según su juicio, se relacionan en su mayoría con datos relativos a la fuente. Esta información debería ser la base de la formación de la seguridad en el usuario, por ende la confianza y por supuesto la credibilidad. Esta un poco complicada la definición, no se si se pudiera parafrasear o poner algún ejemplo

Los juicios de credibilidad no son un rasgo exclusivo de la Internet, como destacan Burbules y Callister.  En la economía del conocimiento recibimos información, cada vez que leemos el periódico, le preguntamos algo a un profesor, o buscamos información en una enciclopedia, nos planteamos hipótesis acerca del valor y la veracidad de la información que esperamos obtener en dichas fuentes. En muchos casos, el juicio se basa en inferencias indirectas sobre la reputación, probidad e integridad de la fuente. En otros, deriva de los resultados de experiencias previas con esa fuente de información, considerada segura en función de tales resultados.

A veces, son las recomendaciones de otra persona las que sustentan el juicio (en este caso, el juicio de credibilidad retrocede un nivel, pues se considera que la persona en cuestión es confiable). Todos estos elementos conocidos coexisten en los entornos on line, aunque a menudo toman formas diferentes (Burbules y Callister, 2001).

Bajo este contexto los autores nos proponen indirectamente basar nuestra credibilidad en base a la confianza que nos propone la fuente y no a lo que conocemos como la recomendación de “boca a boca”. El usuario es libre de crear un juicio crítico para determinar la veracidad de la fuente. El Internet y por ende la WWW fueron creados con bases científicas y en ciencias de la información para catalogar información. A lo largo de su evolución ha mejorado la indexación de contenidos y el control del plagiarismo de los mismos.

En los inicios del Internet los usuarios contaban con ciertos conocimientos previos sobre los temas de interés, antes de buscar en la red. Hoy en día los millennials consideran en el Internet, la videoteca digital más grande que jamás allá existido mejor conocida como Youtube, una fuente primaria de información. ¿La  fuente primaria de los investigadores del futuro será Internet? Podría ser que el futuro ya está aquí y consultemos tanto Internet como la red de redes antes cualquier otra forma de adquisición de conocimiento.  Hasta los mismos libros ya pueden ser consultados desde Internet.

Considero que no debemos referirnos a Internet como una base de datos ni confundirla con la red de redes o WWW por sus siglas en inglés. La WWW es una gran base de conocimiento en el que el juicio de credibilidad se debe formar en base a los datos proporcionados por el sitio web en cuestión, tales como la propia información de la dirección URL, la fecha de la creación y/o modificación de tal o cual información, la firma electrónica del autor, los antecedentes del autor, sitio y diseño en el que se consulta, con la finalidad de brindar la seguridad al usuario.

Les dejo una interrogante:

¿Qué tan importante es desarrollar las competencias de discernimiento de información en los estudiantes donde la mayoría de los recursos digitales, incluso la enciclopedia digital más grande (wikipedia), es desarrollada y corroborada por otros internautas?

Lo ideal es que como ciudadanos y usuarios se participe en mayor grado en la evaluación de la información.

Recursos:

Burbules N. y Callister, T. (2001) Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías. Barcelona: Granica.

11º estudio sobre los hábitos de los usuarios de Internet en México 2015  publicado por la AMIPICI

Publicado por Martha Cisneros

Joven profesionista ingeniera de sistemas de información con pasión por la tecnología con diversos proyectos en México y en Nueva York. Más información http://marthacisneros.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: